Vivir sin estrés

Di adiós a las preocupaciones con estos tips.



1.Pregúntate: ¿Dentro de un año tendrá alguna importancia este problema?

Todo llega, todo pasa y todo cambia.

Lo que creemos que es importante en estos momentos, dentro de un tiempo, no lo será.

Sólo hace falta echar la vista atrás y recordar cómo ha habido momentos donde nos ha podido la ira, la ansiedad o el estrés y hoy en día, ya ni nos acordamos.

Todo tiene solución y si no la tiene, ¿para qué perder el tiempo en algo que no se va a solucionar?

El tiempo pone todo en su lugar, y hace que veamos las cosas que hoy no tienen sentido con más claridad.

Aceptemos que hay situaciones o circunstancias que no están en nuestras manos, y reconozcamos que no las podemos cambiar.

Dejemos que la vida fluya.


2. Respira

Para y pulsa el botón de stop durante 10 minutos. Sal a pasear al aire libre y realiza respiraciones profundas.

No hay nada más importante que respirar: ¡es lo que nos mantiene vivos!

En cada inhalación y cada exhalación sucede la vida, viviendo el presente.

La inhalación debe realizarse lentamente, en un flujo de aire suave y fácil, desde el abdomen hasta llenar los pulmones. Se trata de una sola inspiración que va llenando poco a poco desde la parte más baja a la más alta de los pulmones.

Limpia tus ideas tóxicas con airenuevo.


3. Bebe agua

Cuando nuestro cuerpo está deshidratado, aumenta la circulación de las hormonas del estrés, el cortisol, y se ponen en marcha unos procesos fisiológicos similares a cuando el cuerpo está en una situación de peligro o de inquietud. La circulación de las hormonas del estrés, el cortisol, ponen en marcha unos procesos fisiológicos similares a cuando el cuerpo está en una situación de peligro o de inquietud.

Cuando la ansiedad ataca, uno de los síntomas que aparece es la sensación de tener la boca seca. En ese momento, beber agua se convierte en una herramienta muy importante para ayudar a calmar ese estado de intranquilidad.



4. Plasma tus preocupaciones en papel

La preocupación constante alimenta la ansiedad y el miedo.

El simple hecho de coger un papel en blanco y plasmar lo que estamos sintiendo, nos ayudará a no alargar más el estado en el que nos encontramos.

En primer lugar, porque cuando escribes, ayudas a parar los pensamientos. Además, al ver las preocupaciones sobre el papel, es más fácil examinarlas y comprobar cuáles son las realmente importantes. Es muy frecuente que al escribirlas, nos demos cuenta de que muchas realmente no eran para tanto como pensábamos.

Es una manera de vaciar lo que tienes en tu interior y ver con más claridad que está pasando.


5. Desahógate

Habla, comunícate, exprésate.

Sentirás alivio y dejarás de cargar con lo que no te deja estar en calma.

Si tienes algún problema con alguien o algo te ha molestado, háblalo con respeto. Como dice el refrán "hablando se entiende la gente".

No dejes que ese mal sentimiento vaya creciendo poco a poco y al final, el rencor y rabia se apoderen de ti. Recuerda que el rencor solo hace daño a una persona: a aquel que lo lleva dentro.

Cuando expresas lo que sientes, te liberas, estás siendo sincero contigo mismo.

Y es a ti a quién estas dando valor al vaciarte, por lo que de inmediato, apreciarás una gran calma en tu interior.



6. Realiza ejercicio intenso

La actividad física puede ayudarte a aumentar la producción de endorfinas, aumentando la sensación de bienestar.

Después de correr, o de hacer cualquier tipo de ejercicio intenso te habrás olvidado de la irritación del día, tu mente estará pendiente del momento presente y te habrás concentrado solo en los movimientos del cuerpo.

No hay mejor forma de quemar toda la mala energía.





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