Tareas diarias para aumentar tu bienestar


Hoy me gustaría compartir contigo hábitos que he ido adquiriendo con el paso del tiempo y que me aportan muchísimo bienestar cada día.


Agradecer cada día todo lo que soy y todo lo que tengo

Cada mañana cojo mi libreta favorita y agradezco por cada cosa que hay en mi vida, doy gracias por tener salud, vida, amor, por respirar, por mi cuerpo, mente, alma, por reír, por correr por andar…. por absolutamente todo.

Cuando empiezo a agradecer me doy cuenta de lo increíblemente afortunada que soy y aparecen en mí, millones de cosas y situaciones por las que estar agradecida.

La gratitud es la puerta de la abundancia, normalmente damos valor a lo que tenemos cuando lo perdemos, por ello, demos valor a todo lo que nos rodea, a los pequeños detalles cada día, porque realmente somos mucho más bendecidos de lo que creemos.


Ejercitar el cuerpo

El ejercicio es fundamental para el estado del ánimo, nuestro cuerpo es el templo de nuestra alma y mantenerlo saludable es fundamental para sentirnos bien con nosotras mismas.

A veces cuando me he sentido agobiada, con estrés o con ganas de estallar, mi mayor terapia ha sido el deporte, salir a correr, a pasear, hacer yoga, poder descargar toda la energía me libera el alma.

Por eso recomiendo el deporte como estilo de vida, es un hábito fundamental para estar en paz con una misma y sentirnos en plenitud.

Cultivar la mente

Al igual que en el párrafo anterior hablo de cuidar el cuerpo, igual de importante, es cuidar la mente. Necesitamos llenarla de pensamientos positivos, de buenas noticias, de amor y de palabras bonitas.

Por desgracia, la mayoría de noticias que hay en nuestra sociedad, son noticias negativas: catástrofes, enfermedades, muertes, miedos y demás preocupaciones.

Es necesario cuidar todo lo que de manera indirecta y directa metemos en nuestra mente. Así como son nuestros pensamientos, son nuestras emociones. Somos esponjas que absorbemos todo lo que oímos y vemos.

Rodearnos de gente positiva, de noticias alentadoras, de motivación e inspiración, marcará una gran diferencia en nuestra manera de vivir y sentir cada uno de nuestros días.

Recuerda que no vemos las cosas como son, las vemos como somos.


Meditar y respirar conscientemente

Solemos buscar las respuestas que necesitamos fuera de nosotras. Cuando nos sentimos mal, buscamos soluciones externas.

Pero todo, absolutamente todo lo que buscamos, está en dentro de nosotras.

Nuestro mundo interior crea nuestro mundo exterior.

La meditación puede producir un estado de relajamiento profundo y una mente tranquila.

Cuando meditas, concentras tu atención y eres consciente del flujo de pensamientos confusos que pueden estar llenando tu mente y provocándote estrés. Mucha gente cree que es incapaz de meditar porque su mente no puede parar de pensar, pero simplemente el hecho de observar e identificar a la mente, sin incluirnos a nosotras como parte de ella, es un gran paso para entender que somos mucho más que nuestros pensamientos.

La persona más importante que debes encontrar en tu vida eres tú.

Busca momentos para estar contigo.

Visualizar la vida que deseo

Todo se crea dos veces, la primera de ellas en nuestra mente.

Sueña en grande, crea la vida que amas sin limites.

Imagínate como quieres ser, dónde quieres vivir, qué quieres hacer, cuáles son tus hábitos, tus valores... crea todo lo que quieras.

Usa como rutina la visualización, cada día date la oportunidad durante algunos minutos para imaginar, en algún sitio donde te sientas cómoda. Algunos ejercicios que puedes hacer son los siguientes:

Haz un tablero de visualización, escoge una cartulina del color que prefieras y pega en ella las imágenes de la vida que deseas. Puedes sentir miedo al estar en frente de tus sueños (yo también lo he sentido), pero te aseguro que es motivador e inspirador. Da el paso.

Puede ser que creas que es una tontería, o que no tiene mucho sentido, pero recuerda que para obtener resultados diferentes hay que dejar de hacer siempre lo mismo.

Utilizar afirmaciones positivas

Las palabras tienen un gran poder y nos convertimos en lo que decimos la mayor parte del tiempo.

Utilízalas para crear, para soñar, para reír y para sentir emociones agradables.

La repetición es la clave del aprendizaje, todas las mañanas utilizo afirmaciones que generan en mi subconsciente prosperidad y bienestar.

Nos regimos en base a nuestras creencias, y ellas han sido formadas por lo que hemos escuchado y hemos dado por cierto a lo largo de nuestra vida.

El propósito de repetir una afirmación es el de integrar la frase/creencia en nuestra mente. Esto requiere estar abierta a la posibilidad de que la afirmación sea cierta, aunque en el comienzo del proceso de afirmación pensemos que es casi imposible conseguirlo.

Vivir desde el amor y la serenidad

Todos somos amor por naturaleza, cuando conectamos con nuestra esencia, nos liberamos de los juicios, de los miedos, del rencor y de las demás emociones negativas.

Todo ello es creado por nuestro ego y el único que puede liberarnos de estas emociones es el amor.

Cuando hacemos las cosas desde el corazón, podemos elegir ser amor.

Tú eliges formar parte del cambio.

Recuérdale el amor que sientes a la gente que amas cada día. No dejes un abrazo, un beso, un gesto de cariño, de amabilidad, unas palabras bonitas para mañana.

Nuestro mayor legado será el amor que hemos dejado en el corazón de los demás.

Ama hoy.

Anotar mis metas del día

Descubre nuevas maneras de hacer las cosas. La escritura estimula nuestra mente y creatividad. Escribir nuestras metas nos ayuda a darnos cuenta de lo que realmente es importante para nosotras.

Anotar y ver reflejado que objetivos cumplimos, nos hace organizar con más claridad y facilita la obtención de nuestras metas.


Planificar lo que tengo que hacer al día siguiente y establecer mis objetivos

Si no sabes a donde vas, cualquier camino te llevará.

Me encanta utilizar mi agenda y rellenarla con todas mis metas y objetivos,

tanto profesionales, como personales.

Es cierto que no siempre todo se cumple como una espera, y que a veces hay variaciones en los planes, pero he aprendido que si no planifico mi tiempo, el tiempo me planifica a mí. Y la vida es demasiado corta como para perder la única cosa que no se puede comprar: el valioso tiempo.

Desde que práctico este hábito siento que mis días están mas organizados con tareas que me llenan de bienestar y prosperidad.

Amo y valoro cada uno de mis días, porque aprovechar el tiempo es honrar la vida.


Mi paz mental está por encima de cualquier cosa

Cuando creo que voy a entrar en un conflicto innecesario y noto como mi mente va entrar en el juego, me repito la misma afirmación una y otra vez:

Elijo la serenidad, el amor y la paz.

Yo soy la encargada de conservar mi calma y no hay nada tan poderoso como sentirse en paz con una misma.

Por eso, siempre prefiero tener paz antes que tener la razón.

La razón es un falso escudo que nos lleva a discusiones banales, que no sirven para nada y nos quitan mucha energía.

Enfoquémonos en lo que de verdad importa.

Usa tu energía para valorarte, amarte, quererte y cuidarte.

Tu paz mental es tu mayor tesoro.


78 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo